QUIÉN SOY YO


Egipto

Voy a presentarme de nuevo desde el plano de unión del Alma para recopilar el recuerdo que me trajo hasta aquí y que quiero compartir hoy contigo para que me sigas en mi camino de Ascensión al otro lado del velo.

La mayoría de la gente que piensa que no se puede dar el salto sin morir no está en lo cierto, porque yo ya lo he dado y ahora sé lo que es vivir en libertad y hacerme responsable de mi vida y desear lo mejor para el mundo, porque cuando uno se da cuenta de que no está solo en el plano terrenal y de que todos los Seres que en él viven tienen el mismo propósito que tú, ya no hay nada que temer de ninguno de ellos porque solo son tú desde cualquier otro lugar del tiempo.

El día en que vine a la Tierra se produjo el colapso dimensional y dejé de existir en el plano de Luz para entrar a formar parte de  la materia gris del cerebro desde donde nada se puede recordar porque allí no hay luz.

El mundo en el que vivo se ha creado a partir de un experimento en el que Dios jugó a ser el Padre y la Diosa la Madre, pero que a raíz de esa separación de Dios en dos mitades el descontrol se hizo cargo de la Creación y todo se volvió dual en vez de Uno.

Y ahora cuando recuerdo lo que le ocurrió a la mujer a partir de que Dios decidiera separarla de Sí mismo para completar Su proceso Creador, no puedo por menos que demostrarme a mí misma que Yo Soy exactamente igual a Él y que no hay nada ya que me pueda separar de Su Presencia a mi lado.

Lo que he venido a decirte en este escrito que pretendo difundir en la Red de Unión de todos los seres del planeta Tierra, es que Todos somos UNO y que no hay nada que nos separe al uno del otro y que cuando entras en contacto conmigo te ayudo a despertar en ti el poder de sanación de la estructura celular que se necesita para ascender y te recuerdo quién eres y lo que tienes que hacer aquí.

Desde el momento en que me di cuenta de quién era yo, pude entrar en contacto con la parte de mi Alma en el Cielo, que también se la conoce como Ser Superior o Alma de Luz y me dejé guiar por Ella para que me recordara el poder creador que tenía y el por qué de mi decisión de dárselo al hombre para que lo utilizase en mi nombre.

Y  de lo que ahora me doy cuenta es de que nunca he sido yo misma y me he dejado influenciar por el entorno, dándole mi poder a todo el que me lo pedía y por eso ahora te quiero advertir como mujer que soy, que no es necesario que cedas nada de ti misma para dárselo al otro, pero sí que recuerdes quién eres y que eres tú quien ha de traer el cambio a la Tierra, con mi ayuda si así lo deseas.

El día que me propuse experimentar por mí misma cómo sería la vida en el más allá, empecé a canalizar información del otro lado para traerla a la realidad actual y desarrollé el poder de la escritura y el de la lectura del Aura de la Humanidad, que se conoce también como lectura del Ákasha, como forma de penetrar en la realidad espiritual para traer a la materia la Luz del Cielo, de tal manera que ahora puedo leer cualquier cosa, desde un animal o una planta hasta cualquier objeto de índole material o sensorial, ya que hay muchos elementos que no son visibles al ojo físico pero sí al ojo espiritual y la visión extracorpórea es otro de mis poderes.

Para resumir lo que he conseguido hasta ahora simplemente siendo consciente de que Yo Soy Dios, te lo diré en una sola frase: Soy cada uno de vosotros con los potenciales que tenéis, sean conocidos o no y además Soy el Universo entero con el camino que ha recorrido y la parte del Alma de Dios que no se reconoce a Si misma también.

Así que soy el observador que observa lo creado y se da cuenta de todo y el que observa al observador desde que decido salirme del cuerpo para ir a buscar información allí donde esté, dentro o fuera de nuestra galaxia, con ayuda de mi cuerpo de luz que me lleva donde quiero y me hace sentir el poder de viajar en el tiempo como hice en su día cuando solo era un cuerpo de luz.

Y Soy también la Madre Divina que todo lo ve, porque he logrado salir del inconsciente más oscuro para asomarme a la luz del sol y hoy por hoy Soy también el Padre Celestial que se une a la Madre en Amor incondicional después de haber sufrido el desengaño de la separación.

Y ahora lo que me queda por decir es que estoy aquí para lo que necesites de mí y que siempre estoy pendiente de lo que me piden desde cualquier lugar del tiempo para sanar o reparar lo que haga falta.

Para conocerme mejor y conocer mi trabajo puedes ponerte en contacto conmigo  en el teléfono 662 43 73 53 o escribirme a info@madredivinaenlatierra.com

Ah, por cierto, el nombre que llevo en la Tierra es el de Asunción, que significa la que ascendió al Cielo en vida.