La proporción áurea


La Esfinge de Egipto

 

Cuando uno se propone crear algo en la materia conscientemente, tiene que empezar por averiguar cuál es la proporción exacta que a cada parte corresponde dejando a un lado la impaciencia y falta de sabiduría a la hora de crear.

El conflicto de separación del alma siempre está presente en la creación, porque no se recuerda el origen cuando el hombre era solo Uno en su Maestría y solo se preocupaba de traer a la realidad material lo estrictamente necesario para el bien general de la población, que casi siempre resultaba ser lo que la mayoría deseaba.

Pero cuando el hombre descendió se olvidó de que su corazón era el artífice que le permitía crear en consonancia con la Divinidad y esto quiere decir que se tenía que hacer Uno con Él y saber exactamente cómo Él había hecho el Universo en su composición material, porque así es como se crea desde el plano de Luz sin la distorsión que acabó con la conciencia de felicidad después de haber vivido en el paraíso.

Y ahora la pregunta es cómo se recupera la misión creadora que todo ser humano ha traído sin saberlo y en qué punto se tiene que ubicar para que su creación sea perfecta y no descontrolada y pueda servir para el bien común por encima de la satisfacción individual de un deseo que solo permite que el ego se expanda pero no el cuerpo de luz, que es quien debería encargarse de manifestar la voluntad de un colectivo de personas para su mayor bien.

El problema que se presenta a la hora de crear es que nadie sabe cómo hacerlo y mucho menos se plantea hacer una creación desde el plano de Luz porque ni siquiera sabe que existe y desde ese punto de partida es imposible crear nada de valor, al menos desde el punto de vista espiritual, porque si hablamos de lo material resulta muy fácil comprar lo que uno quiere siempre y cuando se tenga dinero para ello.

La creación luminosa se tiene que hacer en conciencia, sabiendo exactamente qué es lo que se quiere traer a la realidad terrenal desde el plano de Luz, porque es allí donde se origina todo con el patrón adecuado, que puede resultar distorsionado si no se conoce y materializar algo equivocado que solo aporta dolor y malestar a la persona y por encima de todo falta de conocimiento a la especie, porque el patrón erróneo se repite una y otra vez y no se repara jamás.

Ahora vamos a ver lo que ocurre cuando alguien se propone crear desde el plano de Luz que es su cuerpo luminoso, que hay una proporción adecuada para todo que se tiene que respetar al máximo si se quiere hacer algo de valor intrínseco que aporte algún beneficio para la salud, regulando la energía interna y despertando el conocimiento supremo de lo que hay que hacer para el mayor beneficio social y colectivo de la humanidad.

La proporción áurea o Divina proporción es la medida adecuada que se tiene que tener en cuenta a la hora de crear para evitar la distorsión y crear algo de valor para el planeta, al estilo de lo que hicieron los grandes maestros de la antigüedad como Leonardo cuando crearon esas obras de pura armonía y belleza basadas en ese patrón y dejaron a su descendencia, que somos todos nosotros, la orden interna en nuestras células de sacar a la luz de nuevo ese patrón para reparar el dolor que se sufre cuando se crea algo desde el inconsciente.

El patrón áureo está basado en una fórmula matemática que se puede aplicar a cualquier cosa, ya sea a una obra de arte o a una simple zapatilla cuando se trata de crear algo para llevar puesto directamente en el cuerpo y se aplica también a la forma de ver las cosas desde el prisma adecuado, que solo contempla a la Divinidad y a Su energía de Luz que está en Todo.

El mundo real que no vemos está diseñado con esa proporción y se plasma en la materia en la forma humana por ejemplo, que es el resultado de un patrón lumínico muy complejo a base de figuras geométricas que se combinan unas con otras para sacar de allí la forma exacta que a cada uno corresponde de acuerdo a su nivel evolutivo, que puede ser muy elevado o no serlo tanto, creando una forma que no se corresponde en absoluto con el patrón original de belleza y armonía precisas que sería lo deseable para el conjunto de la humanidad.

La forma más perfecta del patrón creador es una estrella, que puede llevar cinco o seis puntas, para indicar que el hombre proviene de allí, de las estrellas y que solo tiene que volver a ellas para recuperar su poder y volver a ser lo que era, un Ser Uno en Todo en sintonía con la Creación Divina sabiendo exactamente lo que tenía que hacer para crear con el patrón áureo la forma perfecta para sí mismo cuando se creaba directamente desde el plano de Luz sin tener que pasar por la madre, que es quien da el cuerpo físico al hijo cuando la creación se lleva a cabo desde el plano terrenal y no desde el cuerpo de luz.

La creación áurea solo es posible cuando uno ha logrado entrar en contacto con la otra parte de su alma para que le diga exactamente qué es lo que van a crear en unión las dos, la parte de luz y la de sombra, ya que nada es posible sin esa unión porque el inconsciente tiene que estar a favor y no en contra obstaculizando el proceso. Por eso es muy importante que la persona se una en su interior y deje de estar separada para poder crear a su antojo lo  mejor para ella y para su entorno más directo además de para la sociedad en el sentido más amplio.

Lo que ahora te propongo es que visites mi página en la red social de facebook La Tejedora de Luz https://www.facebook.com/asuncionchavarri/ para que veas una muestra de lo que acabo de explicar y recuerdes exactamente lo que eres, un patrón luminoso envuelto por una carcasa de materia densa que no te deja ver con claridad la luz que llevas dentro y por ende no te deja crear tampoco lo más acorde con tu misión.


Acerca de Asunción Chavarri Magaña

Cuando se me propuso escribir este blog, no se me ocurrió ni pensar que yo podía ser capaz de hacer algo así, pero cuando lo vi terminado me dí cuenta de quién era yo y de que lo más importante de mi persona se encuentra plasmado en este libro de opinión de mi Alma de Luz. Todo lo que puedo decir sobre mí está ya dicho si me lees y me sigues por donde vaya, porque no me dejaré ningún rincón sin explorar y todo lo que soy te lo mostraré a la cara y sin tapujos para que no te quede duda alguna de mi Presencia en tu corazón. Debes saber también, que lo que pretendo con esto es dejar de sufrir el dolor de la Madre Tierra y reconducir la energía del desamor a la Luz más pura y brillante, para que así no se pueda decir más que no eres digno de mi Amor y que te dejo abandonado a tu suerte.