¿Eres tú la Madre Divina?


Madre Divina

 

Si alguna vez te has preguntado cómo es la Madre Divina, te diré que no tienes más que mirarte al espejo para verla porque tú eres Ella y cada vez que te miras la ves a través de tus ojos y te reconforta el pensar que no tienes más que llamarla para que acuda a tu lado cuando estás abatido por el dolor y te dejas llevar por él. La posibilidad que tienes de salir adelante sin Ella es casi nula, porque en ese espacio de tu Alma donde vive es donde se gesta la vida y cuando no se habita se deja de sentir el Amor y el dolor se encarga de llenarlo.

La Madre Divina eres tú en todo lugar y circunstancia que se te presenta para que la vivas de acuerdo a Su Ley, que es la Ley del Uno, según la cual Todo lo que existe se comporta como Una sola unidad sin separación de ningún tipo. La misma realidad que ahora te envuelve, deja de ser real cuando te conectas a la Madre Divina y te unes a Ella en el corazón para sentir su Amor por Todo y para dejarte llevar por la energía de Luz que irradia desde allí.

La Presencia de la Madre de todos los hombres en el corazón, se hace patente cuando te despiertas por la mañana y abres los ojos para saludar al nuevo día que se te presenta para vivirlo de acuerdo a la Ley y de acuerdo a la enseñanza que has de recibir y por eso deberías estar feliz, por tener la oportunidad de conocer el mensaje que te quiere dar la Madre a lo largo de tu día para que lo recibas desde la unión de tu Alma y para que seas consciente de que lo que desea de ti es que te reconcilies con la parte de ti mismo a la que no das cabida en tu vida.

Ahora que ya sabes lo que la Madre espera de ti, no tienes más que llamarla y dejar que te hable al oído a la vez que escuchas su Voz en la Naturaleza y en cada uno de tus hermanos que son como tú. Porque cada vez que pronuncias su nombre se te manifiesta en el aura como una gran luz de color rosa y dorado que te recuerda quién eres y cómo has llegado hasta aquí.

La Ley del Uno no hace sino reforzar el mensaje de poder de la Madre Divina que se esconde tras el velo de la ignorancia y la ingratitud de no haber sido elegido para traspasar el umbral de la vida eterna a petición propia, ya que cuando uno no desea ser iniciado en los Misterios que llevan su nombre, no le queda más que esperar que la muerte se lo lleve al otro lado, sin haber podido ser consciente de lo que le hubiera ocurrido en caso de haber aceptado la invitación de la Madre para descorrer el velo que oculta su cara.

La próxima vez que te decidas a entrar en esta revista, se te dará información valiosa sobre cómo acceder a la puerta de entrada de tu corazón para que te encuentres allí con la Madre Divina y comiences a entablar relación con Ella a través de sus palabras, que serán de tu agrado o no, pero te llevarán a reconsiderar tu posición frente a la vida, que no ha sido aún definida del todo.

La única cosa que se te pide es que seas fiel a la entrada en el hogar de la Madre que se muestra en estas páginas, para que se pueda trabajar contigo desde el plano de Luz y Amor de la quinta dimensión.