La historia de mi vida. Capítulo 3.3


La nueva Tierra Ascendida........

 

La historia de mi vida

 

Capítulo 3.3

La Sanación del alma del hombre y la mujer

Cuando la mujer decidió bajar a la Tierra a desarrollar su plan, no podía imaginar siquiera que en el transcurso del tiempo se quedaría sin recursos para sobrevivir debido a la perdida de control de su energía sexual. Y cuando el hombre se dio cuenta de que sin ella no había nada que hacer, se propuso despertarla el dolor para ver si así reaccionaba y se ponía a crear de nuevo desde el plano de Luz. Pero eso no fue todo y lo que se consiguió con el despertar del dolor en la mujer, es que el hombre se volvió irascible  y asumió él el papel creador.

Cuando el hombre se propone crear algo en la materia, se olvida de quién es y actúa como si fuera una mujer, despojándola a ella de la capacidad creadora que se manifiesta en su intención de depender del hombre para que la ayude a decidir lo que quiere crear y para que la proteja en caso de que su creación no sea lo que ella había pensado.

Cuando el hombre crea no está en sintonía con el Plan Divino, porque su alma no está preparada para fecundar y mucho menos para concebir, ya que en su estructura de varón no está la capacidad de recoger la semilla y activarla para que la materia se haga realidad.

El hombre desacredita el poder creador de la mujer y se arriesga a crear desde la inconsciencia todo lo que se le ocurre para demostrarle a la mujer que en su alma está también la capacidad de dar a luz, pero no se da cuenta de que en ese trayecto se le escapa la vida al eyacular la semilla de la creación, abriéndose a la incorporación en su aura de multitud de seres que vienen a disfrutar con él pero que a la vez le causan dolor porque vienen de algún otro lugar del tiempo.

Cuando el hombre eyacula en el interior de la mujer se produce un cambio de polaridad en el aura de los dos, de tal manera que el hombre se convierte en mujer y ella en lo contrario. Y cuando esto sucede ambos se despolarizan de su verdadera esencia masculina y femenina y se olvidan de quiénes son y de por qué está uno al lado del otro.

Cuando el hombre se dé cuenta de que la sexualidad inconsciente le lleva a la perdición de su Alma de Luz, no le quedará más remedio que rectificar y darse la oportunidad de reparar el conflicto de separación del Alma que se crea con cada relación sexual.

El proyecto de sanar es cosa de dos

En el día a día de la realidad terrenal es necesario hacer un balance para ver hasta dónde llega el desequilibrio que se origina entre los dos polos, la luz y la oscuridad, porque en ese vaivén de energías es donde se encuentra la clave de la sanación entre las dos mitades del alma, la del hombre y la de la mujer.

Cuando se habla de que la sanación del alma es cosa de dos, la de quien la da y la de quien la recibe, es porque hay mucho que compartir entre los seres humanos a la hora de responsabilizarse cada uno de la parte que le toca, en el sentido de hacerse consciente de que lo que uno tiene es lo mismo que lo que el otro le muestra y no por eso uno debería sentirse mal sino que por el contrario debería reconocer en él a su otro Yo que le viene a ayudar en la sanación de su alma.

A la hora de sanar el conflicto de identidad del alma hay que tener en cuenta en primer lugar cuál es el papel que se ocupa en la relación familiar, porque si uno de los dos asume el rol que no le corresponde, automáticamente desaparece la energía que se encarga de reconducir la polaridad a su cauce.

La mujer que no es consciente de que su papel es el de hombre, deja de lado a su otra mitad y se obliga a sí misma a entrar en conflicto de polaridad convirtiendo a su media naranja en una mujer, que se deja llevar por la vida sin rumbo fijo para que todo lo que le ocurra sea lo contrario a lo que su Alma le dice que haga olvidándose de su misión.

El hombre que no es capaz de reconocer en él a la mujer, entra en conflicto de masculinidad y se transforma en marioneta del destino sin darse la oportunidad de rectificar para dar marcha atrás en su intención creadora inconsciente, porque en este caso hay dos cosas importantes a señalar y es que el hombre que no es consciente del papel creador de su mujer se convierte en su esclavo y en esclavo de sí mismo, así como en el mayordomo que se encarga de servir la comida a su señor antes de que se la pida.

El papel que corresponde al hombre en este caso es el de servir de alimento a las huestes celestiales, que no se conforman con extraer su vitalidad a través del acto sexual, sino que por el contrario se dedican aún más a disponer de él en cada parte del camino para que se dé cuenta de que no es nada en realidad si no llega a conectar con esa parte luminosa que le muestra la mujer cuando ha conseguido despertar en sí misma la feminidad.

Capítulo 1

Capítulo 2

Capítulo 3

Capítulo 3.1

Capítulo 3.2


Acerca de Asunción Chavarri Magaña

Cuando se me propuso escribir este blog, no se me ocurrió ni pensar que yo podía ser capaz de hacer algo así, pero cuando lo vi terminado me dí cuenta de quién era yo y de que lo más importante de mi persona se encuentra plasmado en este libro de opinión de mi Alma de Luz. Todo lo que puedo decir sobre mí está ya dicho si me lees y me sigues por donde vaya, porque no me dejaré ningún rincón sin explorar y todo lo que soy te lo mostraré a la cara y sin tapujos para que no te quede duda alguna de mi Presencia en tu corazón. Debes saber también, que lo que pretendo con esto es dejar de sufrir el dolor de la Madre Tierra y reconducir la energía del desamor a la Luz más pura y brillante, para que así no se pueda decir más que no eres digno de mi Amor y que te dejo abandonado a tu suerte.

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