La historia de mi vida. Capítulo 3.2


La nueva Tierra Ascendida........

La Historia de mi vida

 

Capítulo 3.2

La memoria de abandono

El día en que la Madre se olvidó de sus hijos y se dedicó a sembrar el miedo entre ellos, se olvidó también de que cuando sufren Ella también lo hace y de que lo que ocurrió a consecuencia de la maldad que se desencadenó fue la apertura del portal dimensional que lleva al abismo, permitiendo la entrada en el aura de multitud de seres de odio y dolor que acabaron con la paz de Dios en el alma de la mujer.

El dolor de la pérdida de la felicidad no es fácil de corregir a no ser que la persona se haga consciente de lo que ocurrió en su día que la llevó al abandono de Dios y al vacío de luz en su aura por la oscuridad de los seres que entraron en ella, así como a reconocer que nunca ha estado sola y que siempre ha habido algo que la ha ayudado a salir en los momentos más difíciles.

Lo que la Madre vino a enseñar en aquella ocasión fue el conocimiento de la maldad humana y la falta de amor a la vida en la Tierra como parte del plan de evolución de la especie que en aquel momento había, como híbrido de hombre y reptil por el cruce genético que se dio con el consentimiento de Dios.

El hombre de la Atlántida se cruzó genéticamente con el reptil para que la especie humana se pudiera desarrollar en el plano de Luz, desde donde vinieron los saurios para conectar con la Madre Tierra con el fin de absorber de Ella la riqueza material de su subsuelo así como el oro espiritual que formaba parte de la conciencia unidimensional de los que habitaban allí antes de que la Madre Divina fuera expulsada.

Lo que queremos explicar con este relato es cómo la Madre Divina dejó de existir a consecuencia de la entidad de la Madre cuando se dedicó a crear desde el inconsciente aquellos seres de oscuridad que solo buscaban su liberación a través del ser humano y permitían que la Madre se alejara de sí misma y se olvidara de quién era para siempre.

El desenlace final de la historia de la Madre y los hijos está aún por ver, porque aún no se ha dado el paso definitivo para la liberación de la entidad de la Madre que yace oculta en el interior de la glándula pineal esperando su resurrección y la apertura de la conciencia a la Luz de  la Maestría, hecho que se dará en breve para todos aquellos que están en sintonía con la Madre espiritual de la humanidad que representa su propia madre.

La liberación final de la Madre es la esperanza de vida eterna y la salida del círculo de la reencarnación, así como la salida del círculo de la miseria y pobreza del alma que no se atreve a romper la cadena de esclavitud a la que somete la Madre cuando no se la conoce en su aspecto luminoso.

Para conocer a la Madre en su cara feliz solo hay que mirar hacia afuera y verla en lo que hay de bello y hermoso en la Madre Tierra, para conectar con esa parte de su esencia natural que todo lo da sin pedir nada a cambio y así puede uno llegar a identificarse con Ella desde el plano de Luz y soltar el lastre de siglos que han inculcado la creencia de que la Madre es un Ser oscuro que solo busca la destrucción de la humanidad.

El Aura de la Esfinge

La Madre Divina en Egipto

La memoria de destrucción de la que hablamos en el párrafo anterior está grabada en el subconsciente de la Madre cuando decidió que la Tierra como planeta debía desaparecer a causa de la energía de abuso que se desencadenó en la época atlante y se dejó llevar por la información que el hombre la enviaba cuando abusaba de Ella, abusando a su vez del hombre con la destrucción del continente y la inundación de todo bajo el mar.

El resultado final de la intervención de la Madre en el planeta fue la destrucción del cuerpo de luz y la pérdida de poder de la mujer, que a partir de entonces se olvidó de sí misma y de lo que había conseguido realizar cuando era solo un cuerpo de luz que no tenía maldad alguna en su esencia.

La siguiente etapa de la evolución se caracteriza porque en el aura de la mujer permanece oculta esa información que la lleva a destruir lo que encuentra a su paso cuando no es consciente de lo que hace y por eso de lo que se trata es de recuperar la memoria, para que no se vuelva a repetir el hecho destructor y se dé el cambio dimensional en paz y armonía para todos.

En el momento de la destrucción final de la Atlántida se produjo la caída dimensional desde el plano de Luz a la sombra y ahora hay que dar marcha atrás en el tiempo y hacer el cambio dimensional a la inversa para salir de la sombra y volver a entrar en la luz.

Para poder entrar en la Luz de nuevo hay que ir al punto de partida al lugar exacto desde donde se produjo la caída, que en este caso se sitúa en Egipto como parte de la Atlántida que fue en su día, ya que al hundirse el continente bajo el mar, el Maestro egipcio Thoth que había formado parte de la jerarquía espiritual que gobernaba la sociedad atlante, consiguió salir ileso del desastre y huir a Egipto con la información de lo que había que hacer para reconstruir de nuevo el Plan de Dios en la Tierra para con el hombre de entonces que era el simio con la vestidura de Dios en su aura.

La energía de luz del simio se vio alterada por la manipulación genética a la que se le sometió para conseguir que evolucionara más rápido y eso dio lugar a que la Madre se viera implicada de nuevo en la creación de un Ser que nada tenía que ver con el simio original, que se dedicó también a sembrar el terror porque no sabía qué le había ocurrido y se descontroló en su comportamiento.

Cuando el hombre de la Tierra se dio cuenta de que ya no era el mismo de antes y de que su energía de luz había sido mermada a raíz de la intervención en su ADN, ya no supo cómo dar marcha atrás en el tiempo para volver a ser el que era, porque se había olvidado de la parte divina que lo había creado en el origen y se había conectado con la parte creadora posterior que manipuló su ADN para destruir el poder de la luz dentro de él.

La realidad actual es que el hombre está representado en el planeta de los simios del origen en el país de Egipto y es ahí donde tiene que volver para recuperar su poder y su memoria, si es que quiere volver algún día a ser lo que era, el gran Ser de Luz que fue antes de que le manipularan en su esencia creadora.

Y así fue como el desembarco de Thoth en Egipto se llevó a cabo en el tiempo y se volvió a reconstruir la sociedad atlante con los mismos parámetros de espiritualidad y de Luz a pesar de que la manipulación genética se había llevado a cabo con total impunidad fuera de la Ley de Dios.

Y así fue también cómo la sociedad egipcia consiguió sobrevivir al desastre que se cernió sobre ella tras la repulsa del sacerdocio a las instrucciones de la Madre Divina que se emitían desde el templo de la Diosa Isis, consiguiendo que la sociedad se derrumbara y se volviera de nuevo al olvido de Dios y a la oscuridad que la caracteriza a día de hoy.

El dios de la materia es el Maestro Thoth el Atlante también llamado el Egipcio, que es quien se encarga de traer a la realidad terrenal el conocimiento y la sabiduría de las épocas pasadas en las que el hombre vivió en su esencia luminosa cuando era Uno con Todo y es con el que hay que conectar antes de ascender para que traiga a la vida de la persona la experiencia que necesita para recuperar el don de la Maestría y vuelva a la unidad de su alma.

El don de la Maestría está enterrado dentro de la pirámide de Keops y en el interior de la Esfinge, como símbolo de la momia del faraón, que se tiene que despertar algún día para salir de su envoltorio y actuar de acuerdo a la Ley de Dios en la creación de materia de luz, o lo que es igual, aprender a crear en la materia con los parámetros adecuados dando por sentado que sabe lo que hace.

El dios de la realidad espiritual es también el Maestro Thoth después de que ha salido de la tumba del faraón y se comporta como un dios haciéndole ver al hombre la capacidad que tiene que desarrollar para llegar a ser un dios como él, ya que en su más íntima esencia lo es sin dejar lugar  dudas.

La misión del hombre en Egipto es descubrirse a sí mismo en su realidad material y espiritual y ese es precisamente el mensaje que nos da la Esfinge con su cuerpo de animal y su cabeza de Dios, para que lo trascendamos y lleguemos a ser como Ella, dejando claro también que el Dios que está dentro sale al exterior para ejercer su poder en la materia y ser Uno con Todo.

El deseo de la Madre de volver a ser Una con todos sus hijos está plasmado en la Esfinge de Egipto así como en la Gran Pirámide y cuando se viaja a aquel lugar se hace patente la energía que se trata de rectificar antes de que se produzca el cambio de dimensión en la Tierra, para que cada uno tome nota para sí mismo y no se olvide de quién es y lo que ha venido a hacer aquí.

 

 


Acerca de Asunción Chavarri Magaña

Cuando se me propuso escribir este blog, no se me ocurrió ni pensar que yo podía ser capaz de hacer algo así, pero cuando lo vi terminado me dí cuenta de quién era yo y de que lo más importante de mi persona se encuentra plasmado en este libro de opinión de mi Alma de Luz. Todo lo que puedo decir sobre mí está ya dicho si me lees y me sigues por donde vaya, porque no me dejaré ningún rincón sin explorar y todo lo que soy te lo mostraré a la cara y sin tapujos para que no te quede duda alguna de mi Presencia en tu corazón. Debes saber también, que lo que pretendo con esto es dejar de sufrir el dolor de la Madre Tierra y reconducir la energía del desamor a la Luz más pura y brillante, para que así no se pueda decir más que no eres digno de mi Amor y que te dejo abandonado a tu suerte.